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martes, 12 de abril de 2011

Sunwing Resort & Spa I

Teníamos unos días libres, y ya empezaba el buen tiempo, así que decidimos irnos a la playa, y que mejor playa que Agia Napa.

No teníamos reserva en ningún hotel, así que fuimos un poco a la aventura, y encontramos unos apartamentos enfrente de la playa, por 46€ la noche, un precio perfecto!!
Apartamentos que se conviertieron en nuestro lugar de descanso cada vez que teníamos días libres.

El hotel en cuestión es el Sunwing Resort & Spa.



No teníamos ni idea de como eran las habitaciones, ni el hotel en sí, puesto que no miramos nada por internet y como he dicho antes llegamos aquí en plan aventura a ver que nos encontrábamos, y tras hacer el registro fuimos para la habitación.

Los apartamentos cuentan con una habitación doble, de dos camas,

un baño, una cocina totalmente equipada,

y una sala de estar con dos camas más.

Por 46€ no está nada mal verdad??

Aparte su terracita con vistas a los jardines, perfecta para comer, cenar o sentarte a sentir la tranquilidad del hotel,

y un parque para los niños, o no tan niños...jejeje!!

El complejo está rodeado de piscinas, para fumadores y para no fumadores.

Así como campos de mini golf, perfectos para echar unos toques al atardecer.

Y justo enfrente se encuentra la playa.

Y si uno no se conforma con la playa, y quiere dar un paseíto por las rocas, no se va a arrepentir, pues las vistas son impresionantes.



disfrutaba de lo lindo bajando el pequeño acantilado hasta el mar,

dando un paseo por su escarpada costa,

y recogiendo mini mejillones y caracoles de mar,

que por supuesto no los cojo por coger, sino que luego en la habitación, los limpio, los cocino y me los como!!

Y ni qué decir tiene, que lo recién sacado del mar a la olla tiene un sabor espectacular!!
Igual que los pescaditos que sacaba mi novio del mar, él que era un amante de la pesca, se aburría si lo dejaba en la playa tirado en la toalla durante horas, así que mientras yo tomaba el sol o sacaba mejillones de la playa, él se dedicaba a sacar pescaítos.


lunes, 11 de abril de 2011

Nieve en Troodos, Chipre

Chipre es una isla muy completa, y además de playas y de ruinas también tiene montañas, y nieve!!

Yo, una apasionada del esquí, me moría de ganas de poder practicar este deporte en la isla, así que un día de febrero con bastante frío, después de mirar el estado de las pistas por internet y ver que había bastante nieve, decidimos ir para allá.



El pico más alto de esta cordillera es el Monte Olimpo, situado a 1952 metros sobre el nivel del mar.

Así que conforme íbamos subiendo la montaña, los paisajes iban cambiando.

Primero montañas llenas de verdor,



y luego poco a poco íbamos viendo más y más nieve.



Yo ya estaba emocionada, imaginándome bajando las montañas con el frescor en mis mejillas sobre mis snow blades, qué ganas!!
Encima al vivir aquí en Chipre temporalmente, obviamente no tengo todo mi armario ni todas mis cosas, y como en Chipre no hace excesivamente frío en invierno no tengo prendas ni abrigos calentitos, ni por supuesto mi ropa de esquiar, así que para ese día me tuve que apañar y ponerme 4 jerseys de los más abrigados que tenía, medias debajo de los pantalones y un chaleco de plumas que era lo que tenía de más abrigo, con tantas capas no me podía ni mover pero bueno...

Cuando llegamos a la pista de esquí...ooohhh!!! cerrada!!! noooooooooooo!!!



Había bastante nieve pero la verdad que no era de mucha profundidad, por lo que las pistas estaban cerradas muy a mi pesar, así que me tuve que conformar con echar cuatro fotillos y ver los telesillas desde abajo.



Hay 4 pistas de esquí en las montañas de Trodos, y en internet había visto que habían tres de ellas abiertas, por lo que en la que nos encontrábamos había dado la casualidad que era la única que había cerrada, así que decidimos buscar las otra tres a ver si había más suerte.



Volvimos al coche, y tras intentar arrancarlo un par de veces, otro nooooooooooo!!!! nos habíamos quedado sin batería!! " qué desaaaaastre de día!!".

Paramos a todos los coches que pasaban por ahí, que eran bien pocos, para ver si alguien tenía unas pinzas, pero nada.

Uno nos dijo que a 1km más o menos había una caseta en la que quizás nos pudieran ayudar, y allí que nos fuimos por el arcén y con un frío de narices.



Pero creo que nos tomó el pelo, porque no había nada ni a 1km, ni a 2 ni a 3, así que vuelta para el coche y a pensar en otra solución, que fue llamar al 112.
Se supone que el 112 es para emergencias, y nosotros aunque sanos y salvos nos encontrábamos en una, pero la "agradable" persona que me atendió al teléfono me dijo que no me podía ayudar, "vale, perfecto, entonces para qué coño estáis?".

La siguiente opción y definitiva fue llamar a un conocido nuestro en la isla que era policía, y él lo que hizo fue contactar con la policía de Trodos para que vinieran a ayudarnos, y dicho y hecho, a los 10 minutos teníamos un coche listo para ponernos las pinzas y arrancar nuestro pobre mitsubishi.

Con las adversidades del día ya era la hora de comer, bueno eran ya más de las 3 de la tarde, así que lo siguiente que hicimos fue buscar un restaurante, o caseta o chiringuito cualquiera para meterle algo a nuestros estómagos.

En la siguiente pista de esquí que encontramos, que estaba abierta por cierto ya no pude esquiar por falta de tiempo, porque cerraban en una media hora, y tampoco pudimos comer porque no llevábamos dinero en efectivo y no aceptaban tarjetas, así que volvimos al coche a seguir buscando.

El coche por cierto(cedido por la empresa en la que trabaja mi pareja) tenía la ventana del copiloto que no se podía cerrar, así que con un frío del carajo y con la ventana abierta a 0 grados, se me quedó la cara como si me hubiera hecho un lifting!


Llegamos al Jubilee Hotel, y si pensábamos que los desastres del día ya había acabado, nos equivocábamos...al llegar en el hotel no había ni dios, le preguntamos a la recepcionista si podíamos comer algo, y no dijo que sí.
Miramos la carta y pedimos algo rápido y sencillo, una hamburguesa con patatas y una trucha a la parrilla, ¿cuánto se puede tardar en hacer eso teniendo en cuenta que éramos los únicos del hotel?, pues ni más ni menos que hora y cuarto!! yo ya estaba a punto de meterle la trucha por el c...
Acabamos de comer casi a las 5 de la tarde, que desastre de día!!!

Así que nada, con toda la decepción del mundo por no haber esquiado y por los percances del día volvimos para Nicosia, con un bonito atardecer por cierto.





sábado, 9 de abril de 2011

Cabo Greco, Sea Caves y fiesta de cumpleaños en el Galea Club

Cabo greco es la zona más oriental de la isla, llena de rocas y acantilados es un sitio perfecto para respirar aire puro y para tener unas vistas al mar impresionantes.



Se llega a través de una larga carretera rodeada de verdor en invierno, y de secanas tierras en verano.



La primera parada la hicimos en el puente de piedra.



Esta formación es totalmente natural, y nos sorprendió bastante haberla encontrado, ya que aquí en Cabo Greco hay muchos lugares escondidos pero ningún cartel que te los presente, así que los tienes que ir descubriendo por ti mismo.



Cuenta la leyenda que en esta zona vive un monstruo marino que se supone que se asemeja a un cruce entre un delfín y un dragón.



La siguiente parada de esta ruta fue una pequeña iglesia ortodoxa justo encima de un acantilado, un lugar muy romántico para los que tengan pensado casarse, y un poco angosto para los invitados, o invitadas más bien, que tengan que deambular por aquí con sus mejores galas y sus tacones!



En Cago Greco hay bastantes cuevas marinas a las que puedes bajar a través de unas pasarelas.



Y nosotros bajamos a las que habían justo debajo de la iglesia,



una maravilla por cierto.



Pero si estas nos parecieron bonitas las siguientes era insuperables.

Después de dar unas cuantas vueltas por esas carreteras llenas de piedras y de baches, y ya casi a punto de abandonar la zona sin verlas, porque no las encontrábamos, casi de casualidad por fin llegamos a ellas, a las Sea Caves.



En la foto puede no impresionar demasiado, pero os aseguro que en directo la vista es...acojonante!!!

Encima hacía muchísimo viento, y sacar una foto sin que se te fuera la cámara volando era misión imposible, pero al fin las encontramos!!



Con un maravilloso atardecer sobre nuestras cabezas, decidimos volver para Nicosia, nos teníamos que arreglar que esa noche tocaba fiesta, fiesta de cumpleaños!! Al día siguiente cumplía 29 y había que celebrarlo!!

Para cenar nada mejor que unos mezees y luego unas copas en el Galea Club, una discoteca cercana a casa en la que la particularidad es su barra libre, la entrada son 20€ para los chicos y 10€ para las chicas y una vez dentro puedes beber hasta reventar, te ponen las botellas que tu quieras, los hielos, los refrescos e incluso una bandejita con frutas frescas y a disfrutarrrrr!!!!



Y con un año más sobre mis espaldas, la noche se alargó y se alargó, y salió el sol y la mañana se siguió alargando y alargando, y a la 1 del mediodía del día siguiente acabé rendida en la cama, pero no por mucho tiempo ya que a las 5 de la tarde había que llevar a mi amiga al aeropuerto.

Habíamos pasado unos días muy buenos juntas...

jueves, 7 de abril de 2011

Ruinas de Kition

Para este penúltimo día con mi amiga en Chipre habíamos decidido empezar la jornada en las ruinas de Kition, en la ciudad de Lárnaca.


Habiendo visto ruinas maravillosas y bien conservadas como las de Kourion, la verdad que cuando llegamos a estas nos decepcionaron bastante, porque había bastante poco que ver.



Por un lado había una fila de columnas, capiteles y estatuas sin cabeza,



por otro lado una prensa de oliva del período helenístico, siglo II a.C.,  que fue accidentalmente descubierta tras la apertura de la autopista de Nicosia-Limassol,



y un poco más allá, el sagrado Kition, un santuario donde le rendían homenaje y ofrendas a la deidad femenina Asarte.



Tras esta rápida visita a estas ruinas tan poco llamativas y recomendables, proseguimos nuestra ruta.

miércoles, 6 de abril de 2011

Paphos, Parque Arqueológico de Kato Paphos y Puerto

La siguiente ciudad en visitar fue Paphos, a unos 153 km de Nicosia.



De origen fenicio, aunque la región estaba habitada desde el Neolítico, en la época griega se consideraba que era el lugar de nacimiento de la diosa Afrodita, siendo por ello un importante lugar de su culto, así como de las deidades pre-helénicas de la fertilidad. El nombre de Pafos está ligado a la diosa, pues este era el nombre del hijo mitológico de Afrodita y de Pigmalión.

A lo largo de la historia ha sido de gran importancia. En la época romana fue la capital de la isla y en la Edad Media sede del arzobispado.

Dimos una vuelta por la ciudad y como ya era la hora de comer buscamos algún restaurante por la zona.



Nos metimos en uno que se encontraba enfrente de la playa y que ofrecía platos típicos chipriotas, y le recomendé a mi amiga el Kleftiko, un cordero exquisito cocinado en el horno a baja temperatura y acompañado de patatas y ensalada, para mí es uno de los platos más deliciosos de la isla.



Tras la comida, de nuevo el tiempo se nos echaba encima, y es que en Chipre en invierno oscurece muy temprano (a las 5 de la tarde ya es de noche), y las ruinas cierran todas entre 16:30 y 17:00h. Y ya se nos habían hecho las 4 de la tarde, así que medio corriendo fuimos a visitar el Parque Arqueológico de Kato Pafos.
Como quedaba tan poco para que cerraran, en la entrada nos decían que volviéramos otro día que en media hora no nos iba a dar tiempo, pero insistimos porque yo sabía que otro día no iba a volver, y no por mi, sino porque a mi pareja el tema de las ruinas pues le gustaba bien  poco, así que nos dejaron entrar y sin pagar entrada.



El Parque Arqueológico es inmenso, y tenían razón en que no nos iba a dar tiempo, así que íbamos corriendo y echando fotos para poder ver el máximo posible de estas maravillosas ruinas.



Lo que más nos llamó la atención eran los mosaicos que la rodeaban, que se encuentran entre los más bellos del mundo, y el buen estado de conservación que tenían, teniendo en cuenta claro la longevidad del lugar.



La actual ciudad de Paphos, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980 debido al valor excepcional, tanto histórico como arquitectónico, de los restos de villas, palacios, teatros, fortalezas y tumbas.



Apenas nos daba tiempo a pararnos para leer donde nos encontrábamos exactamente, una pena la verdad no haber podido disfrutar completamente y sin prisas de este lugar.



Teníamos a uno de los guardias del parque detrás nuestro con una moto, para que abandonáramos el lugar, así que la última visita fue la casa de Dyonisos, que fue la primera casa con suelos decorados con mosaicos descubierta en Paphos.



Tras la visita express a las ruinas, nos fuimos a dar una vuelta por el puerto, que se encuentra justo al lado de las ruinas.



El día seguía bastante feo, estaba lloviendo y hacía bastante viento, así que nos limitamos a rodearlo, a echar cuatro fotillos y a ver como rompían las olas en las rocas.


En el mismo puerto se encuentra el Castillo de Paphos, una fortificación portuaria, que había sido destruida y reconstruida en numerosas ocasiones, y al que no pudimos entrar por lo mismo, ya había cerrado.



Nos esperaba un largo viaje de vuelta para Nicosia, así que tras haber visto la zona, como ya se estaba haciendo de noche, decidimos regresar a la capital, y al día siguiente hacer más ruta, había sido un día agotador.


martes, 5 de abril de 2011

Ruinas de Amathous

Era el segundo día de ruta con mi amiga, y la primera parada la hicimos en otras ruinas, las de Amathous, una de las ciudades más antiguas de Chipre.





Su antiguo culto a Afrodita era el más importante, después de Paphos, a pesar de que las ruinas de Amathus no están tan bien conservadas como las de la vecina Kourion.



Fundada hace más de 3.000 años, Amathous fue redescubierta en el siglo XIX, aunque los arqueólogos continúan excavando.



El día no acompañaba mucho, y estaba chispeandillo, así que hicimos la visita lo más rápido posible para seguir viendo cosas.
Además en estas ruinas no nos dieron ningún mapa para localizar uno por uno sus asentamientos, como suelen hacer en otras.



Así que cuatro fotillos por aquí y por allá y vuelta al coche, siguiente parada la ciudad de Paphos.




lunes, 4 de abril de 2011

Limassol Salt Lake

La última parada del día tuvo lugar en el Lago Salado de Limassol.



Esperábamos ver flamencos y otras aves, pues según la guía de viajes, era el mes indicado y la hora correcta, pero allí no habían animales...



Así que disfrutamos de un bonito atardecer, y echamos un cigarrito mirando al mar antes de regresar a casa.

Había sido un día agotador, así que por la noche poco pudimos hacer, más que llevar a nuestra amiga a cenar por ahí y acostarnos tempranito pues al día siguiente nos esperaba más ruta por Chipre!