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miércoles, 30 de marzo de 2011

Comiendo Mezees en Phikardou

Nos apetecía visitar un pueblecito de montaña, y aunque el día no acompañaba mucho, miramos el mapa y decidimos visitar Phikardou,



una pequeña población ubicada en las montañas de Trodos, a unos 35km de la capital.



Como ya he comentado el día no acompañaba mucho, estaba lloviendo, hacía frío y no llevábamos ni paraguas, así que tal y como nos bajamos del coche nos fuimos directos para el único restaurante que vimos (que yo creo que era el único en el pueblo), y aprovechando que ya era la hora de comer pedimos unos mezees.

Ya os he hablado en otras entradas en lo que consisten los mezes, platos y más platos hasta que te hartes.

Para empezar una ensaladita griega, unos encurtidos en vinagre y unas aceitunas,

luego unas dolmades (hojas de parra rellenas de arroz, carne y especias), unos hallumis y unas loukanikas,

un poco de cuscus, unos trozos de cerdo asado...

y un largo etc.

Cuando terminamos de comer todavía seguía lloviendo, así que nuestro paseo por el pueblo se vió aplazado hasta otro día que volviéramos a visitarlo, así que me limité a sacar fotos desde el fumadero del restaurante.

Restaurante muy bueno por cierto, y muy recomendable.

Volvimos para Nicosia, tras una visita más rápida de lo que habíamos pensado.



Y tiene guasa que cuando estábamos regresando a casa, el día se empezó a arreglar, "ahora no???".
Pero bueno nos conformamos con haber comido muy bien y con haber tenido unas buenas vistas rurales, con arco iris incluído...



lunes, 28 de marzo de 2011

Fin de Año en el Atlantica Bay Hotel, en Limasol

Estábamos en plena época navideña, y habíamos hecho una escapadita para España para estar con nuestros familiares en esas fechas tan especiales, y después de 5 meses fuera de casa (desde julio), pues la verdad que teníamos bastantes ganas.
El viaje fue breve, 5 días, pero nos sirvió para estar con los nuestros y para comer buen jamón que lo echábamos de menos!!

El 26 de diciembre ya estábamos de vuelta en Chipre, y para pasar el fin de año se nos ocurrió irnos a algún hotel que tuviera cotillón y fiesta para esa noche.

Elegimos el Atlantica Bay, en Limassol, a unos 80km de Nicosia; y el 31 de diciembre sobre las 6 de la tarde para allá que nos fuimos.



El precio no fue nada barato, 250 por pareja, incluyendo habitación, cena de gala, cotillón y desayuno del día siguiente. Pero como iba a ser nuestro primer fin de año fuera de España pues quisimos hacerlo un poquito especial.

Yo ya había reservado el día anterior, pero al llegar al hotel la primera buena noticia es que la categoría que yo había reservado (standard) la tenían cubierta y que me hacían un upgrade a una superior, qué bien!! incluso habiendo dejado la agencia de viajes todavían me hacían upgrades!!

La habitación estaba fenomenal, y entre todas las amenities y botellas de vino de bienvenida nos habían dejado un par de albornoces y un par de zapatillas para cada uno, que detalle! (detalle que al día siguiente fue a parar a mi maleta...)



Las vistas desde la habitación, a pesar de ser ya de noche era muy bonitas, y yo ya estaba deseando que se hiciera de día para verlas bien.



La cena empezaba sobre las 8, así que sin mucho tiempo para inspeccionar nada, nos dimos una ducha, nos pusimos guapos y fuimos al restaurante.

Al bajar las escaleras vimos todos los platos que aguardaban a los ansiosos comensales: nosotros y un montón de abueletes que poblaban el hotel, porque desgraciadamente en esa época gente de nuestra edad no había ninguna en todo el complejo...

El comedor estaba decorado al más puro estilo bodorril, globos en el techo, mesas redondas correctamente decoradas,



y un escenario donde durante toda la noche tuvimos shows de lo más variados en directo.



La temática del hotel para esa noche tan especial, fue Phantom Nights, y en todas las mesas, además de los típicos matasuegras y confetis, habían unas máscaras de lo más molonas y una plumas para que te metieras un poco en el papel.

Y a mi con lo que me gusta disfrazarme, no me costó nada ponerme el antifaz y hacer un poco el tonto!!



La cena, que era buffett libre, estuvo fenomenal, valió la pena lo que pagamos porque comimos langosta, gambas, salmón y buen cordero entre otras cosas, y todo delicioso.

Conforme se acercaba el momento de cambiar de año, cada vez estaba más nerviosa, siempre me pongo nerviosa cuando se acercan las 12 de esa noche, pienso en todo lo que me ha dejado el año que se acaba y en todo lo que me gustaría que pasara el año siguiente, aunque sobretodo lo que siempre pido es salud para todos los míos.

Le pregunté al camarero si daban uvas, el cual me miró un poco extrañado, le tuve que explicar que en España solemos comer 12 uvas esa noche, una por cada campanada, pero me dijo que ni daban uvas ni que iban a sonar campanadas, "vaya fin de año maaaaás raro!", en fin cuando llego el momento lo único que hicieron fue una cuenta atrás y...FELIZ 2011!!! ole oleeeeee! ya habíamos cambiado de año!!!

Entre brindis por aquí y brindis por allá, porque al final parecía que toda la gente del hotel nos conocíamos desde hace años, empezamos el bailoteo!

Que duró unas cuantas horas más, hasta que se dió por terminada la celebración y cada uno se fue para su habitación a seguir celebrándolo de forma más privada...


No sin antes darles su cena de nochevieja a nuestros amigos los gatos, los tan adorables gatos de Chipre que campaban a sus anchas hasta por el interior del hotel.



Tras unas horas de descanso, y con un poco de resaca vimos los primeros rayos de sol que nos traía el 2011.
Ahora si que eran bonitas las vistas!



Y lo mejor de todo, era nuestro vestuario, a 1 de enero y en manga corta, que gozadaaaa!!



Lástima que no me eché el bikini en la maleta, porque seguro que me hubiera bañado.



Disfrutando del buen tiempo y de las instalaciones del hotel, pasamos la mañana de lo más entretenidos.



Para comer, decidimos quedarnos en el hotel, aunque no nos entraba la comida con lo que habíamos pagado, pero para no dar muchas vueltas y como sabíamos que allí se comía muy bien pues nos quedamos.

Y con mucha pena tras la comida recogimos nuestras cosas del hotel, unas últimas fotos, vuelta para Nicosia y a empezar el año con alegría!!




jueves, 24 de marzo de 2011

Makronissos Beach & Tombs

La zona de Ayia Napa para mí es de las mejores de Chipre en cuanto a playas se refiere, y cansados de Nissi Beach un día fuimos a las playas de alrededor a ver que nos encontrábamos.



Cuando llegamos a Makronissos Beach no nos decepcionó.


Sus aguas cristalinas y su arena blanca nos daban la bienvenida para una perfecta jornada de playa.



La diferencia con su vecina Nissi Beach es que esta, además de más tranquila está más limpia y más cuidada que la anterior.



E incluso se pueden ver pececillos!!


Después de cuatro baños y de unas horas al sol,



decidimos ir a visitar las tumbas que estaban justo encima de la playa.



Nos decepcionaron un poco, porque esperábamos ver más de lo que había, pero bueno...



Consistía en un terreno de arena y piedras con agujeros, que se supone que eran las tumbas de este antiguo cementerio, 19 para ser exactos.



Y del santuario no quedaban apenas restos, costaba imaginarse que algún día había estado ahí...



Tras esta rápida visitilla cultural, volvimos de nuevo a la playa.

En la que aparte de disfrutar de sus tranquilas aguas se pueden alquilar unos patines o incluso dar un paseo en las alturas haciendo paragliding.



Y los días de más viento, para los más aventureros también se puede practicar surf.






miércoles, 23 de marzo de 2011

Paphos Bird & Animal Park

Al dejar el hotel, fuimos en dirección al zoológico de Pafos, al cual llegamos tras atravesar una gran plantación de bananas.


El proyecto de este parque se inició por el amor que tenía hacia las aves, la fauna y la flora el Dr. Christos Christoforou.


El parque originalmente iba a ser para su enorme colección privada de aves, pero luego decidió hacerlo público para que todo el mundo pudiera disfrutarlo.

Al llegar nos dieron un plano de las instalaciones y los horarios de los shows, habíamos llegado justo a tiempo para el de las aves, y allí que nos fuimos ya que era el último pase.

Vimos a loros jugando al básquet, llevando el carrito a otros loros, haciendo puzzles...yo flipaba con la inteligencia de estos animales.

Luego sacaron unos búhos y los hicieron volar por el recinto, tan cerca de nuestras cabezas que uno hasta me rozó el flequillo!!

Tras el espectáculo empezamos a ver animales:


y un sinfín de animales más, así como también infinidad de especies de plantas y cactus.

La nota divertida de la tarde la pusieron las jirafas. Había una mujer en el recinto de estos animales que se dedicaba a sacarte fotos con las jirafas mientras les dabas de comer, y como nos hizo gracia decidimos hacernos unas.

Le preguntamos a la mujer si era posible, porque el parque ya estaba cerrando y a las jirafas no las veíamos por ningún lado, y nos respondió tal cual " Sí, espera que ahora las llamo", me hizo gracia su respuesta pero cuando la vi que agarraba una piedra, empezaba a dar golpes en la barandilla y gritaba los nombres de las jirafas no me lo podía creer, " Aguileeaaaaaa!!! ton ton ton, Aguileeeeaaaaaaaaaa!! ton ton ton!" y ahí salieron las jirafas de su casa, increíble!!
Pues nada ahí que nos hicimos unas fotillos con ellas, que por cierto la que nos hizo la tía salió desenfocadísima, pero bueno..

Con el atardecer ya sobre nuestras cabezas, nos despedimos del parque y emprendimos rumbo a Nicosia, que la teníamos a una hora y media más o menos.








martes, 22 de marzo de 2011

Coral Beach Hotel & Resort

Por gentileza de la empresa para la que trabaja mi novio, nos habían regalado una estancia de una noche en el hotel Coral Beach Hotel & Resort, situado en la ciudad de Pafos, a 500 metros de la Sandy Beach.



El hotel es un 4 estrellas con posibilidad de tener todo incluido, a nosotros por eso nos entraba la cena y el desayuno del día siguiente.

Las habitaciones, sencillas pero impecables, estaban bastante bien, con todo tipo de amenities ( que me encantan y que siempre me acabo llevando para casa, jejeje ), y con una botella de agua y otra de vino como bienvenida.

Una vez dejamos los bártulos en la habitación nos fuimos a investigar un poco el hotel en general.

Tiene unos preciosos jardines con laguitos y puentes que te llevan a la zona de piscinas.

Pese a estar en noviembre, hacía bastante calor y todavía íbamos en manga corta, pero el agua de la piscina exterior estaba bastante fría, así que como también había una climatizada pues elegimos esta para darnos un bañito.

Tras el relajante baño, seguimos chafardeando un poco la zona.

En la playa se podían hacer todo tipo de deportes acuáticos, aunque por poco tiempo no hicimos ninguno...

Por la noche la cena era buffett libre, y con lo que me gustan a mi los buffetts y con el buen estómago que tengo, disfruté de lo lindo!! todo estaba muy rico y había bastante variedad, y claro como yo lo quería probar todo, acabé un poco demasiado hinchada...

Fuimos a echar unas copillas a la habitación, y luego salimos a conocer la noche de Pafos, bastante muerto todo la verdad, un par de pubs abiertos y algún que otro puticlub, que por error entré en uno de ellos y sólo estaban el dj y el dracqueen ahí bailando y cuando vió que abrí la puerta vino corriendo hacía nosotros para que entráramos...qué horror!! miles de plumas y 500 kilos de maquillaje viniendo hacia nosotros rogándonos que entráramos!!! 

Seguimos echando unos cócteles por lo pocos garitos que habían abiertos a esas horas y bastante perjudicados al cabo de unas horas regresamos al hotel.

A la mañana siguiente...me quería morir!!!! tenía la cabeza que me iba a estallar y una considerable resaca!! en esos momentos es cuando dices la frase típica "ya no bebo más", que luego te dura una semana...después de 3 ibuprofenos 600 en un intervalo de 2 horas, conseguí salir de la habitación para ir a la piscina.

Mi novio, mucho mejor que yo, ya había desayundo y todo, cosa rara porque cuando salimos de fiesta siempre soy yo la primera que se levanta...

Yo, una enamorada del sol, que busca cualquier momento para sacar la cabeza como un lagarto buscando sus rayos, tuve que poner mi toalla a la sombra y estirarme en una hamaca a ver si se me pasaba el terrible dolor de cabeza.

El agua de la piscina, fría de cojones, como he dicho anteriormente me sirvió para quitarme la tontería de encima y tras unos cuantos baños, me recuperé.

Y me recuperé tanto que me animé a hacer una clase de buceo y todo.
Era en la piscina y te enseñaban a respirar con una bombona, nunca lo había probado, aunque me encanta hacer snorkel, así que decidí probarlo, y allí que me puse todo los enseres necesarios.

El hambre empezaba a hacerse notar y teníamos que dejar ya las habitaciones, el resto de compañeros se fueron directamente para Nicosia y otros hicieron un Mc Donals, nosotros preguntamos en recepción si podíamos comer en el hotel, y pagando claro nos dijeron que sí.

Así que otra vez hartón de comer.
Tras la comida y aprovechando que todavía era de día, dejamos las cosas en el coche y nos fuimos a dar una vuelta por la playa del hotel.

Y para finalizar la jornada decidimos ir al Paphos Bird  Animal Park, un zoológico bastante cerca de la zona.