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domingo, 6 de marzo de 2011

Playa y Ruinas de Salamina, Zona turca de Chipre

La primera vez que cruzamos a la zona en turca en coche fue para ir a Salamina, había buscado información en las guías de Chipre que tenía, y parecía ser un buen lugar para pasar el día, ya que tenía playa y justo al lado habían unas ruinas muy interesantes.



Para cruzar a la zona turca en coche existen tres puestos de control, por Agios Dometrios ( al oeste de la ciudad de Nicosia ), por Pergamos ( en Lárnaka ) y por Strovilia ( en Famagusta ).

Esta vez nosotros pasamos por Strovilia ya que era el puesto más cercano a la zona que queríamos visitar.

Una vez llegas al puesto de control tienes que presentar tu pasaporte, y te dan un visado aparte con el sello de entrada que es importante no perder para poder regresar luego a la zona sur.
Los seguros de los vehículos de la zona sur no cubren en la zona norte así que en el mismo puesto de control tienes que contratar un seguro para la zona turca. Para los coches no alquilados el precio es de 25 euros y tiene una validez de un mes.

Nada más entrar a la zona turca ya se ven las bases militares alambradas, donde ni aquí ni en los puestos de control se pueden sacar fotos, aunque he de decir que yo me arriesgué y las saqué, y no las colgaré vaya a ser que lea mi blog algún militar de la zona...que lo dudo, pero bueno más vale prevenir.


En la zona norte las banderas turcas ondean en todos los sitios, y otra cosa que abunda, lógicamente en este trozo musulmán de la isla, son las mezquitas, que te las encuentras en cada esquina.








Llegamos a la playa de Salamina bastante bien, teniendo en cuenta que en esta zona los carteles brillaban por su ausencia.

Aquí la arena era más dorada y el agua más verde.



Desde la playa se podía ver la costa este, todo ese rabito que se ve a la derecha del mapa de Chipre, donde decían que las playas eran espectaculares, pero la verdad que nos pillaba bastante lejos como para ir a verlas.



En la playa no había ni un alma, a pesar de que estábamos sólo a mediados de septiembre, y de que hacía todavía bastante calor.




Cogí mis gafas de bucear y me dediqué a sacar caracolas del mar.



Y saqué tantas que llenamos un tupper entero!! aparte de la diversión de sacarlas, una vez estás en casa viene  la diversión de comértelas, y es que están buenísimas!!

El coñazo es limpiarlas una por una, pero luego la satisfacción de comértelas sabiendo que las has cogido tú y que más frescas no pueden estar es insuperable.

Tras el día en la playa, antes de que cerraran las ruinas fuimos a visitarlas, la entrada eran 5 euros, y nos dieron un pequeño mapa para que nos orientáramos un poco.



Según la leyenda Salamina fue fundada alrededor de 1202 a.C. por Teucro, cuyo padre Telamón, le había exiliado por fracasar en la guerra de Troya.

Los arqueólogos creen que los primeros habitantes llegaron desde Enkomi tras un terremoto en el año 1075 a.C., ya que se han encontrado restos de necrópolis y un puerto de este período.
En el siglo VIII a.C. Salamis apareció en la escena histórica como un importante centro de comercio. Las tumbas reales pertenecientes a este período dan una idea de la riqueza de la ciudad durante esa época.
Las primeras monedas fueron acuñadas en el siglo VI a.C.; también, en las inscripciones que datan de este período el nombre de Salamina se encuentra por primera vez.



En este siglo, junto con Siria y Anatolia, la isla estuvo bajo el poder del imperio persa el cual duró hasta que llegó Alejandro Magno.

Tras su inesperada muerte cerca de Babylonia en 323 a.C., sus generales dividieron las tierras del imperio helenístico y Chipre cayó en manos de Ptolomeo, el cual estableció su reino en Egipto.
Durante el helenístico y la época romana, Salamina junto con Alejandría, Éfeso, Pérgamo y Atenas, recibieron su parte de la riqueza de la época y una vez más se convirtió en un importante centro comercial entre el mundo circundante del Mediterráneo.

Este período próspero continuó hasta la era romana. La mayoría de las ruinas desenterradas en las excavaciones datan de esta época.
El desarrollo de Salamina se vio interrumpido por los terremotos, especialmente el primero, en el siglo IV d.C.
Después de los terremotos, Constantino II ( 337-361 d.C. ) reconstruyó la ciudad y la renombró como Constantia. Sin embargo, en ese momento el puerto se llenó de sedimentos y entre eso y las incursiones árabes la llevaron de nuevo a su fin.

En el 648 d.C. tras otro nuevo asalto, los últimos habitantes se trasladaron a Arsinoe, que más tarde se convertiría en Famagusta.

El gran complejo empieza con un gran patio rodeado de columnas en sus cuatro lados que sirvió como gimnasio.



Durante el reinado de Augusto (31 a.C.-14 a.C. ) un pilón de piedra con la estatua del emperador ocupaban su centro. Algunas de las columnas, capiteles y bases pertenecieron al anfiteatro y fueron traídas aquí después de los terremotos del siglo IV.



En una esquina estaban letrinas, y había otras que se encontraban en el lado norte de los baños.



Dos piscinas ocupaban los dos extremos del lado este del gimnasio, y estaban decoradas con estatuas de mármol.



Los baños consistían en dos habitaciones refrigeradas, entre las cuales se encontraba el sudatorium.



Las ruinas actuales del anfiteatro datan de la época de Augusto, y se componía inicialmente de 50 filas de asientos. Las actuaciones se llevaban a cabo en el escenario el cual estaba decorado al fondo con estatuas.
Después de ser destruido por los terremotos del siglo IV, el teatro nunca más se reconstruyó y sirvió como fuente de material para otras construcciones.



El teatro sin embargo sí que resistió a los terremotos y estaba mejor conservado.



La basílica de Ayios Epiphanios fue la mayor en Chipre y fue construida como la iglesia de Salamina durante el obispado de Ayios Epiphanios. El edificio consistía en una nave con dos filas de columnas con capiteles corintios a cada lado.
Las habitaciones de cada lado del ábside eran utilizadas para el tratamiento y almacenamiento de aparatos litúrgicos.

La iglesia fue destruida en el siglo VII durante el ataque de los árabes.

El ágora era el lugar de encuentro de los ciudadanos y a su vez el mercado, y se remontaba al período helenístico.
Su patio contenía templos dedicados a los dioses relativos al comercio y estaba decorado con estatuas y fuentes.


Por último visitamos el Templo de Zeus, cuyas ruinas pertenecían a la época romana. Durante las excavaciones se descubrieron inscripciones en honor a Livia, al consorte de Augusto y a Zeus.



Ya habíamos visto las ruinas, tras un par de horas y después de haber andando bastante, ya que estaban bastante alejadas entre ellas, la pena es que tras la invasión turca de Chipre en 1974, el embargo internacional ha impedido la continuación de las excavaciones, y el sitio y los museos son mantenidos por los servicios de antigüedades.

La visita a Salamina había acabado y ahora tocaba volver a casa, queríamos coger por Nicosia en vez de por Famagusta para tardar menos, pero como ya he dicho antes, las indicaciones en esta parte turca brillan por su ausencia, así que después de intentarlo y de no encontrar el camino volvimos por donde habíamos venido.



viernes, 4 de marzo de 2011

Zona Turca de Nicosia

Como ya he dicho en otras muuuchas entradas, Chipre está dividida en dos, la zona grecochipriota y la zona turcachipriota, separadas por la linea verde que parte literalmente Nicosia en dos.

Para cruzar a la zona turca es imprescindible el pasaporte, una vez llegas al check point te expiden un visado en el cual te ponen un sello a la entrada y otro a la salida, conviene no perderlo porque si no no te dejaran regresar a la zona chipriota.

Una vez pasado el control hay una pequeña plaza que te indica las posibles direcciones a seguir.



Lo primero que te encuentras en esta zona son una multitud de tiendas con imitaciones (o cosas robadas) de las principales marcas de moda como Dolce & Gabbana, Versace, Armani, Roberto Cavalli, etc..



Las tiendas están unas pegadas a otras, y los vendedores te animan a entrar para mirar sus artículos, principalmente tienen ropa, calzado, y complementos (gafas,bolsos,cinturones...)



No pasa desapercibido el hecho de que mientras pasees por sus calles se oigan los cantos desde las mezquitas llamando a sus fieles.

Una de las mezquitas más famosas de esta zona es la Selimiye.



Fue construida originalmente durante 1209 y 1228 como Catedral de Santo Sophia. Muchos reyes de Chipre fueron coronados aquí hasta que los venecianos tomaron el control de la isla en 1489.

Actualmente es la principal mezquita de todo Chipre.

Como cuando fui no tenía ganas de ponerme los velos que te dan a la entrada para que te cubras los hombros y la cabeza (que por cierto creo que no los lavan nunca porque apestan), me limite a sacarle fotos desde fuera a los fieles mientras rezaban.

Sin embargo, un día si que entramos a una, más pequeña que la Selimiye con el único requisito de quitarnos los zapatos y dejarlos en la entrada (yo no me fiaba mucho, vaya a ser que cuando saliera me los hubieran robado...).



Por dentro era como todas las mezquitas, todo el suelo cubierto de alfombras, bidones de agua para que beban los fieles y un púlpito donde se pone el imán.

Y como no puede faltar su gran libro sagrado, el Corán.



Siguiendo por la zona turca, otro día nos encontramos de casualidad con la más importante obra arquitectónica del período turco de Chipre, The Büyük Han.



Construido en 1572 por el primer gobernador otomano de Chipre, Muzaffer Pasha.
Fue construido como alojamiento para los viajeros que venían de Anatolya y de otras partes de Chipre.

Fue utilizado como prisión durante la dominación británica en la década de 1890.
Alrededor de 1950 sirvió de alojamiento para familias pobres, hasta que fueron expulsados en 1962, y a finales de 1980 fue restaurado.


Está compuesto por 68 habitaciones repartidas por todas sus galerías, donde actualmente podemos encontrar tiendas de souvenirs, cuadros, piezas de tejidas a mano, etc.



Así como un par de restaurantes, donde por cierto el día de nuestra visita nos animamos a comer ahí, al aire libre, mala elección teniendo en cuenta que era agosto y que estábamos a más de 40 grados, pero como somos tan valientes...

Nos pusimos al lado de un ventilador, pero al contrario de lo que pueda parecer teníamos más calor con el ventilador que sin él, porque lo único que hacía era darnos ráfagas de aire caliente en la cara, así que tuvimos que decirle al camarero que por  favor lo pusiera mirando para otro lado!

Pedimos un mix souvlaki, que no es más que unos pinchitos de pollo, cerdo y cordero asados a la parrilla servidos con arroz, patatas y vegetales.

Al finalizar me animé a pedir un café turco, y desde luego no lo pido más. No sé si realmente lo preparan así o se les olvidó de colarlo porque a cada sorbo te tragabas todo el poso del café....

Fuera, rodeando todo el recinto también hay muchas tiendas en las que encontrar todo tipo de artesanía local.



Y para los que necesiten alguna pieza ortopédica también hay tiendas especializadas!!

Solía visitar bastante a menudo esta zona de Nicosia, para comprar cosas a muy buen precio o para comerme un plato turco, y la verdad nunca dejaba de sorprenderme...


martes, 1 de marzo de 2011

Calle ledra, la división entre Chipre y Turquía

Nicosia ( Lefkosia en griego ) es el centro y la capital del distrito de Nicosia, y después de la caída del muro de Berlín, es la única ciudad capital del mundo dividida por un muro, con las partes norte (turca) y sur (griega), separadas por la Línea Verde, una zona desmilitarizada mantenida por las Naciones Unidas.



Los turcos invadieron Chipre en 1974, y ocuparon un 36% del territorio de la isla, y literalmente dividieron la ciudad de Nicosia en dos. Los turcos que viven en Chipre la usan como la capital de la República Turca del Norte de Chipre, estado que no ha sido reconocido internacionalmente.


El primer día que fuimos al centro de la capital no llevábamos los pasaportes ( imprescindibles para cruzar a la zona turca ), así que nos quedamos en la parte griega para inspeccionar un poco la ciudad.

La vieja Nicosia está limitada por unas murallas venecianas del siglo XVI, todo lo que se encuentra dentro de estas murallas tiene aspecto de viejo y destartalado.



La calle principal es Ledra, en la que hay numeros comercios y restaurantes, y es la calle que cruza a la zona turca, al final de la misma se encuentra el puesto de control de pasaportes ( en el cual no están permitidas las fotografías ).

Aunque la calle no es muy larga al principio de ella en una pequeña plaza hay un trenecito que te hace un pequeño recorrido,



la verdad lo encuentro un poco inútil teniendo en cuenta la longitud de la calle, pero bueno.

El mirador de Ledra es el sitio perfecto para ver la ciudad desde arriba, y se tienen unas estupendas vistas tanto de la zona norte como de la sur.


La entrada al mirador tiene un precio simbólico, 0,70€.

Se puede observar perfectamente la bandera de los turcos declarando su zona ocupada, una verdadera provocación para todos los chipriotas.

En esta calle además de numerosos comercios podemos encontrar un sinfín de restaurantes que ofrecen la gran mayoría los mezes ( los platos típicos de Chipre ),




así como también cafeterías en plan morubi, perfectas para tomar un té o un café y fumar shishas en sus cómodos sofás al más puro estilo árabe.


Una verdadera pena que esta ciudad esté dividida en dos, y que los turcos no tengan intención de retirarse. Hay que recordar que Turquía quiere entrar en la Unión Europea y hasta que no devuelvan ese trocito a Chipre no se lo quieren otorgar, y ahí siguen.



lunes, 28 de febrero de 2011

Hamam Omerye, Nicosia

Como ya he explicado en otras entradas, la situación de Chipre en el mapa, entre Europa, Asia y África, la convierte en una mezcla de culturas, y estando la mitad de la isla ocupada por los turcos no es de extrañar que nos encontremos con una multitud de mezquitas y de hamanes.

Un hamam, o baño turco es una modalidad de baño de vapor para limpiar el cuerpo y relajarse.

Me enteré que no muy lejos de mi casa se encontraba uno, el Omerye, el mejor de Nicosia, y allí que me fui para probarlo.

La historia del sitio se remonta al siglo 14, cuando se situó como una iglesia agustiniana de Santa María. 

Al entrar te preguntan si has estado antes, y si es que no como era mi caso te explican un poco el funcionamiento del lugar.

Primero te dan en un cestito todo lo necesario para el baño turco, una esponja de lufa, un cuenco para echarte agua, dos toallas, unas zapatillas, una botella de agua y un tanga desechable.



Luego te asignan un espacio compuesto por una especie de cama con cojines y con unas cortinitas para que te desnudes y te pongas el tanga desechable y una de las toallas.

Una vez cambiados, toca meterse dentro, es como una sauna bastante húmeda, en la que hay una piedra de mármol caliente en el centro, en la que te puedes tumbar, pero yo no aguanté mucho sobre ella porque quemaba bastante!!


La sala no es muy grande, dentro de  la misma hay como unos cuartitos donde hay más piedras para sentarte y unas fuentes con agua fría y caliente, y justo al lado de las fuentes hay dispensadores de jabón.

La idea es ir enjabonándote con la esponja y aclarándote con el cuenquecillo que previamente te han dado, sin olvidar beber bastante agua, puesto que la temperatura que alcanza la sala es bastante elevada!!!

La recomendación es no pasar más de 15min seguidos dentro, así que después de enjabonarnos y aclararnos bien volvimos a nuestro habitáculo de cojines y cortinas.

En medio de todos los habitáculos hay una mesa en la que tienes bastantes tés y frutas para tomar, para que no te deshidrates!


Tienen una larga lista de masajes a elegir, con piedras calientes, de pies, de cabeza, de cuerpo entero...yo probé el de espalda y cuello y me dejó la maaaar de relajada!!

Entre la música que tienen, y el silencio de los visitantes la verdad que la visita relaja bastante, y sales de ahí hecha una rosa!

Cuidan mucho la decoración, y tras el masaje y unas cuantas enjabonadas más dentro del hamam, tomamos una duchita para finalizar la jornada.



Más limpia no podía estar después de haber estado dos horas frotándome con la esponja esa!

Como último dato, diré que tienen días para mujeres y para hombres, y un día a la semana es de parejas ( y a los hombres también les dan un tanga!).