Septiembre 2015
Hacía poco más de dos meses que había vuelto de Tailandia y volvía a tener vacaciones, yeeeaaahhhh!
En esta ocasión tenía pocos días y no merecía la pena hacer un viaje tan largo como el anterior, aunque no era por ganas porque el sudeste asiático me había encantado!
Tenía que elegir un destino para los 12 días que tenía de vacaciones, pero se iba acercando la fecha y no me decidía por ninguno.
Mis prioridades eran: que fuera desconocido para mi, que tuviera playa entre otras cosas, que fuese barato y sobretodo que fuera fácil y seguro moverse por él para una mujer viajera solitaria como yo.
Con estos requisitos lo primero era mirar vuelos y alojamientos para comparar precios entre destinos, porque a veces encuentras vuelos tirados de precios a lugares en los que luego te dejas un riñón en comidas o alojamientos, y en especial Europa que por lo general no es que sea muy barata que digamos.
Puse las fechas exactas de mis vacaciones en el skyscanner y marqué la opción de "a cualquier lugar" a ver que aparecía, y el primer puesto de los sitios más baratos para irme justo los días que quería era Croacia, así que ya tenía destino!
De primeras la verdad no es que me llamara mucho la atención irme sola a un país en el que hacía relativamente pocos años habían estado en guerra, pero luego vi que tenia sitios interesantes con historia, buenas playas y buena gastronomía y precios, así que me convenció rápido.
Croacia declaró su independencia en junio de 1991, pero esta declaración no tuvo efecto sino hasta el 8 de octubre del mismo año.
Los problemas étnicos y políticos desembocaron en la Guerra Croata de Independencia, donde el Ejército Popular Yugoslavo y varios grupos paramilitares serbios atacaron la nación.
Para finales de 1991, una guerra intensa redujo el control croata a menos de una tercera parte de su territorio.
El 15 de enero de 1992 Croacia obtuvo el reconocimiento diplomático de la Comunidad Económica Europea, y poco después de la ONU.
La guerra terminó de forma definitiva en agosto de 1995 con una victoria decisiva para Croacia. El resto de las regiones ocupadas regresaron a su dominio conforme a lo establecido en el Convenio de Erdut de noviembre de 1995, aunque el proceso no finalizó hasta enero de 1998.
Pues allí que me iba, a la antigua Yugoslavia!!!
Compré los billetes unos 10 días antes así que no tenía mucho tiempo para preparar la ruta. Después de seguir consejos y buscar en Internet, empecé a armar el itinerario, que en este caso se trataba de recorrerme el país de norte a sur.
Día 1: Zagreb - Rastoke - Slunj.
Día 2: Lagos de Plitvice.
Día 3: Slunj - Zadar
Día 4: Zadar - Sibenik - PN Krka
Día 5: Sibenik - Trogir - Split
Día 6: Split - Brac
Día 7: Brac - Hvar
Día 8: Hvar - Korcula
Día 9: Korcula - Dubrovnik
Día 10: Dubrovnik - Elaphiti Islands
Día 11: Dubrovnik - Mostar ( Bosnia Herzegovina )
Día 12: Dubrovnik - Barcelona
En cuanto al alojamiento, en Croacia se estilan los Sobes o Zimmer, que no son más que habitaciones en las casas de los propietarios. Una forma muy peculiar de alojarse y que da la oportunidad de acercarse un poquito más a su gente y sus costumbres.
Para este viaje como no tenía tantos días para ir a la aventura y estar perdiendo tiempo buscando habitaciones in situ, decidí reservarlas con antelación.
Para moverse por el país lo mejor era alquilarse un coche, pero viajando sola era obvio que no merecía la pena económicamente así que me preparé un calendario con todos los horarios de autobuses de todas las ciudades que iba a visitar.
Día 1
A media mañana aterricé en Zagreb,
y tras cambiar las primeras kunas en el aeropuerto cogí el bus hacia la Estación Principal de Autobuses, trayecto que me costó 40kn, poco más de 5€ ( nada barato de momento ).
Podría haberme dado una vueltecilla por la capital pero la verdad no me apetecía mucho después de haber visto las poquitas cosas de interés que tenía ( bajo mi punto de vista claro ). Así que hice tiempo mientras llegaba el autobús que me llevaría a mi primer destino: Slunj.
El precio del billete fue de 79kn ( 10€ ).
La zona de Slunj era conocida por el encanto de sus molinos y sus fascinantes cascadas.
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En dos horas de camino el paisaje había cambiado notablemente, de los edificios feos y de tonos marrones de Zagreb había pasado al verdor de la zona de los lagos.
Mapa en mano y sin tener que andar mucho llegué desde la parada de autobús a la localidad de Slunj donde había reservado habitación para las dos primeras noches en los apartamentos Marijana Obrovac.
El pueblo que encontré era mucho más bonito de lo que me imaginaba, la verdad no esperaba encontrarme con tanto verde ni con un huerto ecológico en mi mismo alojamiento.

La casa se dividía en dos mitades separando a los propietarios de los huéspedes, los cuales nos alojábamos en la parte de la izquierda.


Remontándonos un poco a la historia del lugar, se podría decir que el primer documento en el que se mencionó la ciudad de Slunj, fue escrito por el famoso cronista Barón Janez Vajkard Valvasor, que la describió en 1689 como un lugar fascinante y lleno de encanto.
Las cascadas del Slunjčica, junto con los lagos de Plitvice, han sido grandes desconocidos desde hace mucho tiempo debido a su posición más bien aislada.
A pesar de las sorprendentes bellezas naturales de esta zona, Rastoke es particularmente interesante por sus características de civilización y tradicionales.
En los molinos de Rastoke, se puede observar una simbiosis entre las fantásticas creaciones de la naturaleza y los logros tecnológicos humanos que se remontan varios siglos.

Más tarde Slunj se convirtió en un bastión importante de la frontera militar.
La familia noble de Frankopan construyó una pequeña fortificación, convirtiéndose en un seguro refugio, alrededor de la cual evolucionó la ciudad de Slunj.
La fortaleza fue destruida en 1578, y reconstruida tiempo después.


Mucho mayor e irreversible fue el daño causado a la gran cascada, donde milicias serbias locales la dañaron gravemente lanzando explosivos en ella durante el tiempo de ocupación.
Geográficamente hablando, en la región de Lika, en el macizo de la cordillera de Mala Kapela y justo debajo de la parte superior de Veliki Javornik, se encuentra el nacimiento del río Jesenica.
Después de sólo seis kilómetros este río desaparece bajo la superficie de la tierra en Lička Jasenica y continúa en una vía subterránea de unos 20 kilómetros, como muchos otros ríos en esta región kárstica de Croacia. El río vuelve a emerger 6,5 kilómetros al sur de Slunj como río Slunjčica.

En las inmediaciones de Rastoke en el río Korana hay una zona para bañarse.
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