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sábado, 24 de febrero de 2007

La Habana. La Habana Vieja y Cañonazo de las 9

Día 3

Hoy salimos del hotel sin rumbo fijo y nos dejamos llevar por nuestros pies y nuestro instinto. Llegamos a la Plaza de las Armas donde todas las semanas de miércoles a sábado ponían un mercadillo de libros usados, y donde justo al ladito ponían también un mercado artesansal con todo tipo de artesanía, cuadros y demás recuerdos.




Nos dejamos unos cuantos $, y me fui a hacer las trenzas, mi peinado favorito cuando estoy en vacaciones...




Paseamos por la Lonja del Comercio, que se encontraba ubicada en las inmediaciones de la Plaza de San Francisco de Asís, rodeada de numerosos edificios y áreas públicas de gran importancia. Se trataba de un impresionante edificio de principios de siglo, con una impresionante cúpula, rematada por la figura en bronce del dios Mercurio, símbolo del comercio. Actualmente era usado como centro de negocios por compañias extranjeras.

Muy cercanas a la Lonja también se localizaban relevantes construcciones que conformaban el centro histórico de La Habana, declarado en 1982 Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Hay camellos de una joroba (dromedarios) y camellos de dos jorobas, y en La Habana también habían camellos. Si sí, había camellos, eran estos:

Los camiones trailer transformados en autobuses, eran conocidos como camellos, solían cubrir las rutas más largas, muchos hasta las afueras y solían tener paradas en el límite provincial, donde cabían cientos de personas y donde podía pasar cualquier cosa.

No eran muy aconsejables para los turistas, ya que van todos como sardinas en lata y si eras un yuma ( guiri en cubano ) la probabilidad de que te robaran o te metieran mano era casi de un 100%.

Así que nosotras nos limitamos a verlo desde fuera y echarle unas fotillos.

Luego nos fuimos a la imperiosa Catedral de La Habana. La Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada era la catedral católica de la ciudad.

Este era uno de los edificios más turísticos y por tanto más visto en las tarjetas postales.

Era innegable que se trataba de la plaza más conocida de La Habana y, según dicen algunos conocedores, una de las más armoniosas de América Latina, a pesar de que la torre derecha es considerablemente más grande que la de la izquierda.

Toda la explanada que se hallaba frente al edificio de La Catedral de la Habana, conocido como "La Plaza", era uno de los mercados más grandes de artesanía cubana existentes en esos momentos. Unos días unos, otros días otros, en total concurrían cerca de 1000 artesanos y artistas, quienes acudían con el objetivo de exponer y vender sus obras. Allí, entre el bullicio y el movimiento multicolor, se podían apreciar múltiples manifestaciones de las artes aplicadas: desde una simple clave hasta una talla monumental o un óleo.

Aquí nos encontramos a dos cubanos que nos llevaron a tomar algo; el calor era increíble y como no bebiéramos a cada momento nos deshidratábamos, así que nada mejor que unos mojitos en el Tejadillo, con música en directo. Eran pocos los locales en La Habana en los que no hubiera un grupo de cubanos tocando las maracas.



Y una vez refrescadas, vuelta a las cuadras a recorrerlas de palmo a palmo.

Otro medio de transporte eran las máquinas, coches anteriores al triunfo de la Revolución, los cuales abundaban en la isla.



Llegó la noche, nos fuimos al hotel a darnos una duchita y por la noche cenamos prontito en Los Nardos, justo enfrente del Capitolio, en un paladar donde hacían unas langostas y unos camarones bueníiiiiisimos, de los mejores que he probado en Cuba.

Cenamos pronto porque queríamos ir a ver el cañonazo de las 9, una de las tradiciones cubanas más interesantes.

Fuimos antes a tomarnos algo al malecón y allí conocimos a unos chicos que se prestaron a llevarnos al Castillo para ver el espectáculo.

Con precisión exacta, todos los días del año a las nueve de la noche, la Fortaleza de la Cabaña era testigo de un hecho único desde 1898. Minutos antes de la hora señalada, se escuchaba el redoblar de tambores y una voz que invitaba al silencio.


Con impresionante majestuosidad aparecían soldados formando una escuadra, vestidos a la usanza de la época, con casacas y pantalones rojos, pelucas blancas y altas botas negras para mantener y continuar la tradición.

Entonces el replique de los tambores anunciaba el disparo del cañón 'La Parca', para rememorar el que antaño marcaba la hora de cerrar las puertas de la muralla que rodeaba a la Villa de San Cristóbal de La Habana, sin duda el mejor sistema de seguridad que convertía a la ciudad en la más protegida de toda la región.

En el mismo castillo visitamos un pequeño museo dedicado a Ernesto Che Guevara, en el que habían fotos, murales, objetos que utilizó durante sus viajes, etc...















Volvimos a la zona de la Habana Vieja y nos fuimos con nuestros nuevos colegones a bailar salsa, de garito en garito durante toda la noche.

Cuando cerraron acabamos la velada como ellos solían hacer, sentados en el malecón con la brisa marina acariciándonos y tomándonos unas botellas de ron.

Qué bien que estábamos en La Habana y ahora que empezábamos a cogerle el gustillo lo teníamos que dejar porque en pocas horas teníamos que ir al hotel para hacer el traslado al aeropuerto para ir por fin a la playita a relajarnos debajo de las palmeras, nos esperaba Cayo Coco!!!





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Descubriendo La Habana en Cocotaxi

Día 2

Oooohhhhh!!

La yusca de ayer hizo sus efectos resacosos hoy y no nos acordábamos que estábamos en La Habana cuando nos despertamos!

Enseguida, después de desayunar todo tipo de ensaladillas y huevos fritos salimos a la calle, y qué placer, caminar por las calles habaneras, a pesar de estar echas polvo y de que su aspecto no era envidiable precisamente, pero tenían su atractivo.

Cogimos un bicitaxi y nos hizo una primera rutica por las cuadras, para ver un poco el panorama.

Nos llevó al barrio chino donde nos tomamos unos mojitos para empezar el día, bueno mejor dicho se tomó Eva porque yo tenía la diarrea típica de cuando vas por primera vez al otro lado del charco ( que por suerte luego no se repitió en ninguno de mis viajes ), así que yo me conformé esa mañana con tomar almax y botellas de agua.

Después de recorrer unas cuantas cuadras con el bicitaxi fuimos a comer al barrio chino al restaurante Hanoi, con una música habanera en directo ambientando el lugar, y resultó ser una comida muy agradable, y muy rica!!!!


Decidimos, para pasar la tarde, coger el otro modo de transporte típico de La Habana, el Cocotaxi.

Negociamos precios con varios y al final nos quedamos con Eddie, un chico muy majo que además nos explicaba las cosas y que sólo nos cobró 10$ las dos por estar bastantes horas rulando por toda la ciudad.


Lo primero que vimos fue el Capitolio, impresionante.

En el terreno que hoy ocupaba el Capitolio habanero, existió una ciénaga, dragada y convertida –a mediados del siglo pasado- en el primer jardín botánico que tuvo la capital.

A cualquier transeúnte puede llamarle la atención la cúpula del Capitolio de La Habana, quinta en el mundo de estilo renacentista que, por sus proporciones y siluetas, recordaba a la Basílica de San Pedro, en Roma.

Inaugurada el 20 de mayo de 1929, la impresionante edificación se encontraba a la entrada del centro histórico de La Habana Vieja, que en diciembre de 1982 alcanzó la denominación de Patrimonio Cultural de la Humanidad.

La cúpula es el segundo punto más alto de la ciudad, precedido por el Monumento a Martí en la Plaza de la Revolución.

Acorde con los nuevos tiempos y ante la creciente demanda del turismo internacional, el Capitolio de La Habana se transformó definitivamente en un Centro de Convenciones que brinda servicios y facilidades a eventos, ferias y exposiciones.

Visitamos más a fondo el barrio chino. El Barrio Chino de la Habana, era ciertamente algo más que un amasijo de pequeñas callejuelas en el mismo corazón de Centro Habana.


Su gran pórtico abría los brazos, cual gigante, a la puerta que abrazaba ambos lados de estas estrechas calles. Este conjunto arquitectónico fue donado por la República Popular China allá por los finales de la década del 90 en un gesto de amistad entrañable hacia el pueblo cubano.

La cálida bienvenida al visitante se recibía de una sola vez con un amplio panorama de diferentes instalaciones gastronómicas a la usanza china. El Barrio Chino se reducía a cuatro o cinco pequeñas zonas–como las llamadas Zanja, Rayo, San Nicolas, y la más característica de todas, la calle Dragones-, perdidas en medio del deterioradísimo barrio de Centro Habana.

Para llegar hasta él desde el Malecón había que encaminarse por la calle Galiano, que hacía esquina con el hotel Deauville. Otra ruta desde la Habana Vieja era cruzando el Prado y dejando a un lado la antigua fábrica Partagas, donde estaba el comienzo de la calle Dragones.

Callejeando por el barrio nos encontrábamos con cosas curiosas, como el Diario Popular Chino (Kwong-Wah-Po), que se seguía editando en la actualidad; un cine chino, en el que se proyectaban películas en version original, y una curiosísima farmacia homeopática china.

El barrio del Vedado, con la Plaza de la Revolución como principal punto de interés, fué la siguiente parada, con la impresionante imagen del Che en la fachada del edificio y su lema "Hasta la victoria siempre", y enfrente la estatua de mármol con la figura de José Martí que medía 17 metros.

Era la plaza donde Fidel habitualmente hacía sus mítines, y era el lugar más alto de toda La Habana.


La Plaza de la Revolución es más grande que cinco campos de fútbol de medidas reglamentarias. Puede albergar un millón de espectadores para grandes manifestaciones como la del 1 de mayo, que da lugar a un desfile militar.

Cruzar la plaza a pie podía conllevar a más de un desmayo debido a la escasez de sombra y la amplitud de la misma, así que echamos bastantes botellas de agua en la mochila para poder aguantar el sofocante calor de la tarde sin que nos diera ningún chungazo.

Luego fuimos al Cementerio de Colón, con impresionantes panteones y tumbas era sencillamente uno de los mayores y más hermosos cementerios de America Latina.

En la Ciudad de la Habana existían 21 cementerios, de los cuales el Cementerio de Colón situado en la esquina de la Calzada de Zapata y Calle 12, en el Vedado, no sólo era el más céntrico sino que era catalogado como el más importante incluso de todo el país.



Poseía un gran número de obras escultóricas y arquitectónicas; razón por la cual muchos especialistas lo situaban como tercero de importancia mundial, precedido solamente por uno en Génova y otro en Barcelona.

Una de las leyendas más conocidas en el Cementerio de Colón era la de Amelia Goyri de Adot, sobrina preferida del conde Balboa, conocida como "La Milagrosa". Ella falleció de parto en el año 1901, por lo que fue enterrada con la criatura. Un escultor talló la figura de Amelia con el niño y la puso en su bóveda. Se creó la leyenda de que Amelia tenía facultades divinas. Dicen que cuando abrieron la bóveda, su cadáver estaba intacto y tenía al niño en los brazos.

Era difícil hallar en el mundo una tumba decorada por una ficha de dominó, pero en La Habana era posible.

Esa era la bóveda de una señora de quien se dice gustaba mucho jugar dominó, en el cual ponía toda su pasión. Una vez, cuando le quedaba una ficha con la cual dominaba el juego, alguien se le adelantó y trancó la partida. Ella se quedó con su ficha en la mano y fue tanto el disgusto que le provocó la muerte. La ficha era el doble tres, que ahora la acompañaba en su tumba representada por una pieza de mármol, en la que también estaba inscrita la partida.

La Plaza de Cristóbal Colón, era donde supuestamente se ubicaron los restos del almirante, con la capilla central al fondo de la imagen.

En la Necrópolis Cristóbal Colón, numerosos panteones eran recreación a escala de las mansiones coloniales de sus dueños originales en otras épocas. Los arcos, las cúpulas, y los característicos vitrales de su magnificente arquitectura decoraban las construcciones funerarias artísticamente.

Dejamos los difuntos descansar en paz y paramos en el Bosque de La Habana para respirar un poco de aire puro y para ver los impresionantes árboles que en él habían. Era uno de los sitios más bellos de La Habana, una maravilla de la naturaleza que se unía en singular paisaje al río Almendares, corriente que había cambiado tres veces de nombre sin abandonar el embrujo de sus aguas escoltadas por miles de árboles de diferentes especies y tamaños.

Los aborígenes llamaron Casiguagua a la corriente, en tanto los colonizadores españoles la nombraron La Chorrera, y después, en homenaje al entonces Obispo de La Habana, Enrique Almendaris, se bautizó con su nombre definitivo.

Para los habaneros, el bosque de La Habana, era un lugar muy especial que acentuaba el disfrute de la Naturaleza, para enamorar y darse cuenta de que la vida era mucho más que los agobios cotidianos.

Rulando con el coco por el barrio de Miramar pasamos por la Casa de la Música, construida en los años 40, y creada para exhibir y comercializar la discografía cubana en los diversos soportes y propiciar el reconocimiento a la obra de los talentos artísticos a partir de las presentaciones en vivo.


Fuimos al Hotel Nacional y, aprovechando nuestro trabajo lo visitamos por dentro.

El hotel Nacional de Cuba, clásico del sector turístico en la isla, contaba con una privilegiada ubicación desde la cual se divisaba gran parte de la bahía habanera, el malecón y el barrio en que estaba emplazado, El Vedado.


Se encontraba entre los 10 Hoteles Palacio del planeta, y de los años 30 a los 50 fue el único centro con categoría de cinco estrellas en la región del Caribe, a lo cual sumaba el hecho de atraer a centenares de celebridades del mundo del arte, las ciencias y la política, como Winston Churchill, Frank Sinatra, Ava Gardner, Ernest Hemingway, Johnny Weismuller, Marlon Brando, Maria Felix, Jorge Negrete, Alexander Flemming y muchos otros que han dejado su huella en los jardines y salones del Hotel.

Las galerias de los jardines y del area de piscinas, recordaban los claustros monásticos españoles, la planta principal se asemejaba a una iglesia medieval y las vigas del techo rememoraban un viejo monasterio catalán, todo ello con unas interesantes reminiscencias árabes.

Aquí acabó la excursión con Eddie, quedamos con él para cenar esa noche, y regresamos al hotel paseando por el famoso Malecón, donde muchas jineteras ya se preparaban para la noche.











Para cenar nos llevó de nuevo al barrio chino al Chan Li Poo, o algo así, un chino muy guapo donde comimos arroz con camarones y langostas hasta reventar. La única pega del lugar es que tenían el aire acondicionado a toda ostia y hacía un frío del copón, y luego cuando salías te daba toda la bofetada de calor, pero por lo demás muuuy recomendable.

Estuvimos toda la noche de bar en bar tomando mojitos con nuestro colega, pero la fiesta cubana no es como la española en tema de horarios, y sobre las 4 o así ya estaba todo cerrado, así que vuelta al hotel con los pies hechos polvo de tanto bailar salsa,y a coger fuerzas para el día siguiente.




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martes, 20 de febrero de 2007

La Habana.Llegando a Cuba

Septiembre 2004

"Ya tu saaaaabes mi amol !!!!!!!!!!! "

Era mi primer viaje transcontinental, y a La Habana ni más ni menos, y lo hice con Eva, una compañera de estudios y en ese momento también de trabajo.




Todo el mundo decía que había que visitar La Habana antes de que Fidel Castro muriera para conocer los verdaderos encantos de este maravilloso país, antes de que los yanquis se hicieran con el poder y pusieran un McDonals en cada esquina. Así que de todos los destinos que podía elegir ese año, me decanté por Cuba, país que después de visitarlo repetí 4 veces más al año siguiente, y no conozco a nadie que haya ido a Cuba y que no haya repetido, o que no se muera de ganas por volver a esas calles habaneras con olor a puros y ron, y es que Cuba tiene mucha magia, Cuba es única.


La ruta era la siguiente:





Día 1

Con los típicos nervios de este primer viaje a América, partimos desde Barcelona hasta Madrid,


después de la facturación, de la espera oportuna en el aeropuerto, y de las casi 9 horas de vuelo ( recordándonos lo lejos que estaba Cuba con una serie de informaciones en las pantallas del avión )
por fin llegamos a La Habana, y nada más poner un pie en el aeropuerto lo primero que nos llamó la atención es el olor, el olor a gasolina mezclado con la humedad del mar, no sabría como definirlo, pero es un olor típico de la Habana que cada vez que he ido me ha dado de lleno en las narices, toda La Habana huele igual, un olor característico que se me ha acabado grabando en la memoria, y que con sólo cerrar los ojos, lo huelo y siento que estoy allí...




Estuvimos alojadas en el Hotel Florida, en la calle Obispo, en el mismo centro de La Habana, a un paso de todo.
El hotel por dentro era una preciosidad, todo adornado con un estilo muy colonial, y la verdad era muuuy acogedor, una pena para lo poco que íbamos a estar en él…



Nada más llegar fuimos a tomar unos mojitos a la tan famosa Bodeguita Del Medio.


La teníamos al ladito del hotel, y para tomarnos algo antes de ir a dormir y tener un primer contacto con los cubanos era la mejor opción.

Allí dejamos unas firmitas en la pared, como hace todo el mundo, y como en su día también hicieron personajes como Ernest Hemingway o Agustín Lara.




Y nos pusimos a gusto con los mojitos, a ritmo del son cubano...

No sé si fue del jet lag o de lo que cargados que estaban, pero pillamos una yuscaaaa….

La Habana nos daba su más acogedora bienvenida.



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Información práctica de Cuba


Actualizado Junio 2015


NOTAS IMPORTANTES


SE RECOMIENDA VIAJAR CON PRECAUCIÓN. Se sugiere leer con atención el resto de estas recomendaciones de viaje

Para poder entrar en Cuba, es obligatorio para extranjeros y cubanos residentes en el exterior estar en posesión de una póliza de seguro de viaje con cobertura médica. La normativa especifica que la póliza deberá ser expedida por entidades aseguradoras reconocidas en Cuba y que se podrá adquirir a entidades aseguradoras cubanas en los puntos de entrada al país.
Asimismo, a los extranjeros con residencia temporal en Cuba se les exigirá una póliza de seguro médico durante su estancia en el país, expedida por una entidad aseguradora que podrá ser cubana o extranjera siempre que sea reconocida en Cuba.

El personal diplomático y representantes de organizaciones internacionales acreditados en Cuba estarán exentos.

SE RECOMIENDA NO VIAJAR A CUBA SIN CONTRATAR UN SEGURO MÉDICO.

En caso de cualquier contingencia se aconseja a ciudadanos españoles contactar con el teléfono de emergencia del Consulado General de España en la Habana (05 286 91 22)) que está disponible las 24 horas del día. Para información sobre vuelos se aconseja contactar con el Aeropuerto Internacional "José Martí" (649-7151 y 266-4133).

Se recomienda vivamente evitar o, en su caso, extremar la precaución en la conducción durante la noche tanto en las ciudades como en las zonas rurales, por el mal estado de las carreteras y por ser abundantes los tramos con escasa o nula iluminación. En este sentido, es altamente recomendable contratar, en los desplazamientos por el interior del país, los servicios de un chófer, dado que la eventual responsabilidad penal del conductor/a en caso de accidente automovilístico suele dirimirse al cabo de largos procesos judiciales durante los cuales las autoridades cubanas impedirán la salida del país de los implicados.


La temporada de huracanes en el Atlántico comienza oficialmente el 1 de junio y termina el 30 de noviembre, pero el período más problemático suele tener lugar entre los meses de agosto y octubre. Las autoridades cubanas disponen, de resultar necesario, la evacuación de las localidades afectadas, y es posible que en función de cómo evolucione el huracán adopte medidas sobre la marcha. En tales circunstancias, se recomienda a todos los ciudadanos españoles que se encuentren en Cuba que sigan las recomendaciones de la Defensa Civil, que son ampliamente difundidas por los medios de comunicación cubanos, principalmente radio, televisión y por los propios hoteles donde estén alojados, así como de las agencias turísticas que hayan organizado los viajes. Para mayor información, se puede consultar la siguiente dirección en Internet: http://www.nhc.noaa.gov, que cuenta con un apartado de predicciones en español.
El dengue es una enfermedad endémica en Cuba. Las medidas más eficaces para evitar el contagio consisten en evitar la picadura del mosquito portador. Por todo ello, se recomienda hacer uso de repelentes de insectos, especialmente al amanecer y al anochecer.


Periódicamente, se detectan casos de cólera. En líneas generales, para evitar enfermedades gastrointestinales, se recomienda extremar las medidas higiénicas habituales como el lavado de manos y la precaución al ingerir agua y alimentos, evitando el agua del grifo y los alimentos crudos.


EMBAJADAS Y CONSULADOS


EMBAJADA EN ESPAÑA

MADRID 28036 - Paseo de la Habana, 194
Tel.. 91 359.25.00Fax : 91 359.61.45

EMBAJADA EN LA HABANA

Cancillería: Cárcel, 51 (esquina a Zulueta).-La Habana-10100.
Apartado Postal: 845.
Teléfonos: 866 80 25, 866 80 26, 866 80 31, 866 02 50 y 866 02 51. Fax: 866 80 06.
Web: www.mae.es/embajadas/lahabana/es/home
E-mail: emb.lahabana@mae.es y embespcu@embespcu.tdc.cu

CONSULADO GENERAL EN LA HABANA

Cancillería: Calle Zulueta, 2, esquina a Cárcel- Ciudad de la Habana -10100. Apartado postal 702.
Teléfonos: 868 68 68 y Teléfono emergencia consular: 5 866 91 22. Fax: 866 80 15.
Web: www.mae.es/consulados/lahabana/es/home
E-mail: cog.lahabana@mae.es


DOCUMENTACIÓN


-Pasaporte / DNI: Pasaporte

-Visado: SI
Billete de ida y regreso además de tener un visado expedido por las autoridades consulares cubanas correspondientes acorde con las actividades a realizar en este país y por el tiempo de duración que cubra la totalidad de su estancia.


VACUNAS


-Obligatorias: Ninguna

-Recomendadas: Ninguna


DIVISAS E IDIOMA OFICIAL


-Puede ingresarse en el país moneda extranjera y debe declararse su importe a partir de la suma de 5.000 (cinco mil) dólares.

Las compras de bienes y servicios, así como facturas de hoteles, bares, cafeterías y restaurantes, prácticamente en su totalidad, han de abonarse en CUC (Peso convertible cubano) si se trata de ciudadanos extranjeros. Excepcionalmente, en algunos establecimientos de Varadero se admiten también Euros.

No tienen validez las tarjetas de crédito expedidas por Bancos o entidades de crédito norteamericanas. Son aceptadas en algunos establecimientos las tarjetas de crédito VISA.


1 peso Convertible = 0,77843 Euros                                   1 peso Convertible = 0,90676 Euros
1 Euro = 1,2844 Pesos Convertibles                                   1 Euro = 1,10283 Pesos Convertibles

( Octubre 2010 )                                                                 ( Junio 2015 )


-El idioma oficial es español.


CONDICIONES SANITARIAS

Es obligatorio viajar con seguro de viajes o accidentes que cubra los gastos sanitarios que pudieran producirse.

Las autoridades cubanas prohíben abandonar el país mientras exista una deuda pendiente en concepto de asistencia sanitaria.
La atención sanitaria no es equiparable a los estándares europeos. Pueden escasear determinados medicamentos. El las ciudades más importantes, los turistas son atendidos en centros hospitalarios de mejores condiciones, aunque ha de pagarse en dólares, a un nivel de precios equivalente al de los Estados Unidos. En casos de gravedad, los extranjeros son remitidos a hospitales de referencia de atención de nacionales, aunque el coste siga siendo algo.

En La Habana, dos hospitales atienden a extranjeros de forma exclusiva: Clínica "Cira García" y Hospital CIMEQ.

CONDICIONES DE SEGURIDAD


El incremento del número de turistas y la tendencia creciente de hurtos en la zona turística de La Habana Vieja y Centro Habana, así como en algunos domicilios, hace aconsejable reforzar las medidas de precaución y alerta para evitar esos incidentes.
Respecto al resto de países de la región Cuba es, en líneas generales, un destino seguro.

CLIMA, DIFERENCIA HORARIA Y ELECTRICIDAD


-El clima es subtropical moderado. El territorio cubano roza el Trópico de Cáncer, y por su configuración larga y estrecha, orientada de Este a Oeste, recibe la acción refrescante de los vientos alisios y las brisas marinas. Durante el corto invierno influyen sobre ella masas de aire frío procedentes del Norte; esos frentes fríos son de corta duración. Las variaciones del termómetro entre el día y la noche son menos acentuadas en las regiones costeras que en tierra adentro. La región oriental goza de un clima más cálido que la occidental.

Temperatura media 24,6º C (76,3º F) Media de verano 25º C (77º F) Media de invierno 22º C (71,6º F)

-La diferencia horaria son -5 horas en invierno y -6 horas en verano con respecto a España.

-Los equipos eléctricos dotados con clavijas redondas deben traerse con un adaptador de clavijas planas, que son las que admiten los enchufes o tomacorrientes del país. La corriente eléctrica de uso general es de 110 V / 60 Hz, aunque en los hoteles de nueva construcción es de 220 V / 60 Hz.


RELIGIÓN


Aunque las creencias religiosas han disminuido considerablemente después del triunfo de la Revolución, se puede apreciar que persiste una tendencia general. Un determinado número de cubanos son católicos. Otros, tienen creencias relacionadas con religiones afrocubanas, surgidas de la fusión del catolicismo con religiones africanas y que han dado lugar a cultos particulares como la santería, hoy en día creencia mayoritaria.


PREFIJOS / TELÉFONOS DE INTERÉS


Prefijo País : 53

Teléfonos de interés:

Para llamar a España desde Cuba : 119 + 2º tono + 34 + nº abonado.



OTRAS RECOMENDACIONES


Los extranjeros detenidos en Cuba en posesión de cualquier tipo de droga están expuestos a penas de privación de libertad de hasta treinta años. A estos efectos, es irrelevante la cantidad de droga incautada por las autoridades policiales en el momento de la detención. La adquisición de droga en el territorio cubano, el procurarle droga a otra persona o el introducir droga en el país tienen siempre la consideración de tráfico internacional, independientemente del tipo y la cantidad de droga de que se trate.

Se recomienda, antes de viajar a Cuba, consultar la web de la Aduana General de la República de Cuba: http://www.aduana.co.cu/.

Se recomienda no hacer ostentación de cámara de fotos, video, dinero metálico en cantidades importantes, etc.

Se recomienda no llevar toda la documentación en el mismo bolso o cartera ya que, en caso de hurto, el viajero quedará indocumentado. Por la nueva normativa en vigor, para que sea expedido salvoconducto, el viajero indocumentado ha de esperar dos días hábiles para que el Consulado reciba la pertinente autorización.
Evite aceptar la compañía de personas no conocidas que suele ofrecerse como acompañantes o guías para facilitar todo tipo de servicios y compras de algunos productos.

Es recomendable que aquellos que utilicen los servicios de alquiler de coches en las distintas agencias existentes en este país lean con todo cuidado las condiciones del alquiler y las coberturas del seguro correspondientes antes de firmar el contrato.

Se recuerda a los dobles nacionales hispano-cubanos que son siempre considerados por las autoridades cubanas como ciudadanos cubanos, lo que puede afectar a las condiciones de salida de ese país.
Asimismo se recuerda que todo ciudadano extranjero que sea sometido a investigación policial o judicial podrá ser retenido por las autoridades cubanas hasta tanto se dilucida su eventual implicación en el caso en cuestión, incluido en casos de infracciones de tráfico.


El Cairo. Último día


Día 11

Ooooooohhhhh..... hoy ya nos íbamos....

Al levantarnos no teníamos muchas ganas de rular de nuevo por el caótico Cairo, y como no habíamos estado casi en el hotel, nos levantamos a una hora razonable, desayunamos y nos tiramos toda la mañana en la piscina, pegándonos unos baños y disfrutando de lo que teníamos delante y ya no íbamos a ver más en mucho tiempo, las pirámides.


Al mediodía teníamos previsto el traslado al aeropuerto, así que después de pelearnos con las maletas porque entre toda la ropa que llevábamos y todo lo que habíamos comprado, no cabía ni un alfiler, nos dirigimos con gran pena al autocar.

Aquí se acababa nuestra aventura agipcia con muchas ganas de volverla a repetir algún día, y de visitar todo lo que no pudimos ver en esta.

Cuatro horas de vuelo y nuestra vida volvía a la misma monotonía con la que la dejamos 11 días atrás, pero en nuestra mente se mantendría el recuerdo de los templos y los faraones de por vida.




Día anterior

El Cairo

Día 10

Hoy pasamos todo el día de compras en Khan el Khalili, el gran bazar del Cairo, donde pasear por él era como zambullirse en todas las esencias de Egipto concentradas en ese rincón de la capital.

Era uno de los bazares més célebres de Oriente. Formado por un laberinto de estrechas calles, donde se sucedían unas junto a otras, multitud de tiendas en las que se fabricaban, almacenaban y vendían joyas, orfebrería, tapices, perfumes, papiros, shishas, babuchas, especias y bordados.

Aquí se podía comprar prácticamente cualquier cosa, pero la verdadera habilidad era la de regatear como los locales, cuya oferta inicial nunca era la final. Para el negociador resuelto y audaz aguardaban tesoros, por lo tanto tenías que ser fuerte y tomarte tu tiempo cuando ya habías visto un recuerdo que “debías tener”.
Y si no queríamos negociar teníamos la tienda de Jordi, en la que los precios eran fijos.

Y si todo ese regateo nos resecaba la garganta, sólo teníamos que seguir el aroma a café que nos hacía la boca agua hasta una de las muchas cafeterías del vecindario.
Todo estaba disponible en este ajetreado mercado medieval, desde joyería hasta ropa y alfombras, y desde especies exóticas hasta lámparas tradicionales y artesanías. Y la diferencia con la londinense calle Oxford, es que Khan el Khalili permanecía abierto hasta tarde casi todas las noches.

Bien, pues salimos del hotel y cogimos un taxi, el trayecto fue de una media hora y nos cobró, después del regateo, 15 libras, muuuuuy económico.


Estuvimos dando vueltas y comprando todo el santo día, desde las 11 o así hasta las 6-7 de la tarde, los pies los teníamos ya echando humo, y la manos echas polvo de las mil bolsas que llevábamos, que si una cachimba de un metro y pico de larga, que si tres pares de babuchas, que si 10 o 15 papiros para regalar a la familia, que si perfumes de flor de loto o pachuli.....en fin, no podíamos ni pestañear.


Nuestra intención era ir al Museo, pero cuando terminamos las compras ya había cerrado, así que muy a mi pesar teníamos que dejarlo o para el día siguiente o para el próximo viaje, que al final resultó ser lo segundo.












Nos dimos una vuelta por la ciudadela y por un parque muy bonito que no recuerdo su nombre y que tenía unas figuras muy reales y unas gambas gigantes.



De vuelta al hotel, cogimos de nuevo un taxi, y nos tocó el más colgao de todo el Cairo.

Nos habíamos quedado sin papel, y le pedimos a ver si él tenía, el tio nos dice que sí y de pronto suelta el volante y se pone a buscar debajo de la alfombrilla que había en sus pies. Mi amiga que iba delante tuvo que coger el volante para que no nos estrelláramos y yo de mientras lo iba grabando todo en video desde el asiento trasero, que cada vez que lo vemos nos partimos de risa!! el tío era muy raro y se reía de forma muy rara, le preguntábamos como se llamaba y se partía la caja, le decíamos que vigilara más la carretera que si no iba a venir "la police" y él tío se descojonaba, todo un personaje que se pasó todo el camino riéndose con esas risas como de perro pulgoso cargadas con una tos bronquítica.

De nuevo tuvimos que dormir un poquito antes de la noche, ya que los pateos por el bazar nos habían dejado muertas.

Por la noche quedamos con el guía que habíamos tenido en el crucero ya que él se encontraba en el Cairo, y nos llevó a un restaurante precioso que era una gran haima en la orilla del Nilo.

Con música en directo y muy buen ambiente, cenamos super bien, creo que fue el mejor sitio donde comimos en toda la estancia.

Y después de cenar, fuimos a dar unos bailoteos y a tomar unas copas para celebrar nuestra última noche en Egipto.

Como habíamos aprovechado los días tanto y habíamos dormido tan poco, la sensación que teníamos en vez de haber estado 11 días era como si lleváramos un mes, pero por supuesto sin ganar de irnos de aquel maravilloso e histórico país.




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Egipto. El Cairo, Pirámides de Giza, Esfinge

Día 9

Si siiiiiiiiiiiiii!!! hoy íbamos a ver las pirámides. Tempranito desayunamos y nos juntamos en el autocar de nuevo con nuestra peñita del crucero, ya que en el Cairo fuimos cada uno a un hotel diferente.

Enseguida notamos que la temperatura en el Cairo era mucho más fresca que la que habíamos tenido en Asuán, se notaba bastante la diferencia, pero aun así disfrutamos de un tiempo estupendo.

Por fin llegamos a las Pirámides de Giza. Por mucho que habíamos oído hablar, leído, o visto en infinidad de películas y documentales sobre las pirámides de Egipto, nada era comparable con la sensación de encontrarse frente a frente con las que sin duda eran las más grandiosas obras arquitectónicas de toda la historia de la Humanidad. Esas impresionantes moles de piedra rodeadas de un misterio que incluso hoy en día, en el tan esperado siglo XXI, no se había podido descifrar por completo, nos hacían sentirnos pequeñas e insignificantes.


Para los antiguos egipcios, la auténtica vida comenzaba después de la muerte. Esta creencia era la causante de que cinco mil años después de su construcción, aún permanecieran en pie y en considerable buen estado sus monumentos funerarios mientras que, curiosamente, no quedaba ni una casa, ni un palacio, ya que para estas construcciones no empleaban materiales duraderos como la piedra. Lo realmente importante era lo que venía después de su paso por esta vida, por eso no tenían un especial interés en perpetuar sus bienes terrenales. Egipto contaba con mucha variedad de materiales pétreos. A lo largo del Nilo disponían de cerca de cuarenta tipos de piedra catalogados y empleados con fines artísticos y arquitectónicos.Antes de construirse las pirámides, los faraones eran enterrados en mastabas, edificios funerarios de sólo una planta.


Las pirámides de Giza se construyeron durante el período del Imperio Antiguo, por los faraones de la IV Dinastía (2.613 a 2.498 a. C.). No se sabe el motivo de la forma triangular de estas construcciones, aunque podría ser una manera de reproducir la forma de las montañas, donde, para los antiguos egipcios, habitaban los dioses, o también podrían entenderse como escaleras por las que el espíritu del Faraón llegaría hasta el cielo.

Las pirámides estaban situadas en el margen occidental del río Nilo y todas estaban comunicadas con el río por medio de caminos elevados de piedra, construidos para facilitar el transporte de las piedras que llegaban de las canteras.



Se había comprobado que con los bloques empleados para la construcción de las tres pirámides de Giza se podría hacer un muro de tres metros de alto por 30 cm de grosor que daría la vuelta a Francia. En la mayor de todas, la Gran Pirámide de Keops, se emplearon 2.300.000 bloques de piedra caliza, de un peso que iba desde dos toneladas hasta quince. Tenía una anchura de 230 metros en cada una de sus cuatro caras y su altura era de 146 metros. La pirámide de Kefrén, hijo de Keops, era un poco más pequeña: 215 metros de ancho por 143 de alto, y la de Micerinos, nieto de Keops, era la menor: 103 metros de ancho por 66 metros de altura.



La pirámide de Keops era el monumento de piedra más grande que se había construido. Dentro de la pirámide cabrían cinco catedrales: la de Florencia, la de Milán, la de San Pedro (Roma) y las londinenses de San Pablo y Westminster. Probablemente antes de la construcción de las pirámides se hicieron pruebas a escala, ya que se habían encontrado maquetas en piedra. La primera fase de los trabajos consistía en alisar el terreno. Algo que llamaba poderosamente la atención en la precisión geométrica que permitió la perfecta alineación de los bloques en el vértice (algo que no ocurrió con la pirámide de Sneferu ). Cada lado medía 230 metros de largo y estaban orientados perfectamente hacia los cuatro puntos cardinales.

Después de entrar a la pirámide de Keops, no apta para claustrofóbicos, el siguiente monumento fue la Esfinge de Giza. La esfinge era una criatura fantástica compuesta de cuerpo leonino y cabeza humana y que probablemente se originó en Egipto, donde se conocía ya desde la Cuarta Dinastía (2650-2500 A.C.). La mayoría de los ejemplos mostraban las características de un faraón, encarnando así el poder del león.

Los antiguos egipcios esculpieron la gigantesca estatua en la roca alrededor de 2,500 A.C. Para hacer que pareciera aún mayor, excavaron una depresión alrededor de la base de la estatua. Las patas (garras) fueron construidas con bloques de piedra. Toda la estatua estaba pintada en épocas antiguas: rojo para la cara y el cuerpo, amarillo con rayas azules en el adorno de la cabeza. Finalmente, se construyó un templo en el frente de la estatua como un lugar donde los visitantes pudieran hacer ofrendas a la "imagen viviente" de la criatura.



La Esfinge estaba excavada de un único montículo de roca viva de 73 m de largo y 20 m de altura. La cabeza, que tenía una textura diferente del cuerpo y mostraba una erosión mucho menos severa, era un afloramiento natural de una piedra más dura.

Los severos daños de la cara se debían a que la Esfinge fué utilizada como blanco por la artillería mameluca en el siglo XVIII. El grueso del cuerpo estaba formado por piedra caliza mucho más blanda. Esta parte estaba conformada por capas alternadamente blandas y duras, siendo esta la razón de su desgaste en forma corrugada, con entradas de hasta 60 cm. La base era de una piedra caliza más dura.

Casi cinco mil años después, el complejo funerario de Giza, con la enigmática esfinge construida en una montaña de piedra caliza de 5 x 4 metros, presidiéndolo seguía siendo testigo de toda la historia de la Humanidad.

Luego al ser visita de estas guiada nos llevaron a la fábrica y museo de papiros. Allí una chica nos mostró como hacen el papiro, muy curioso por cierto.



El papiro era indispensable que se elaborase en el mismo lugar en el que era recolectado, ya que era preciso que el tallo de la planta se mantuviese fresco en todo momento para facilitar su posterior manipulación. Esta característica explica el hecho de que el papiro fuera en el resto del Mediterráneo un producto de importación, plenamente manufacturado en origen.

El procedimiento era el siguiente: el tallo de base triangular era seccionado en trozos más pequeños de entre dos y tres centímetros de ancho por unos veinte de alto, que, a su vez, sufrían un completo proceso de elaboración. Siguiendo varios métodos, se conseguían extraer finas láminas, que reciben el nombre de philýrai.
Estas tiras, que debían mantenerse frescas y en remojo, se disponían sobre una tabla humedecida. Se superponían en dos filas perpendiculares, de las cuales la horizontal era la que seguiría posteriormente la dirección de escritura (recto), mientras que la vertical componía la parte trasera de la trama (verso). Su unión se producía gracias al bataneado con un instrumento contundente de madera, que facilitaba la liberación de una sustancia propia de la planta que actuaba como pegamento natural. El resultado era un kollêma, una hoja, que tras haber sido prensada y secada al sol, sufría un proceso de pulido con la finalidad de conseguir una superficie totalmente lisa. Los kollêmata, hasta un número que podía ir de los veinte a los treinta, eran unidos por el lateral utilizando un pegamento formado por agua, harina y vinagre.

El resultado era el rollo de papiro.



Tras la explicación no dejaron tiempo para comprar, comprar?? los precios eran altísimos, y sabíamos que en Khal el Kalili lo íbamos a encontrar mucho más barato, así que en vez de comprar nos hicimos colegas de los nuevos representantes en el Cairo de la mayorista, y quedamos para salir por la noche a fumar unas shishas y tomar algo.

Nos montamos de nuevo en el autocar y la primera sensación al circular por las carreteras del centro del Cairo es de caos total, allí nadie hace caso de las señales ( en ocasiones ni las hay ), el primero que llegue pasa, conducen como locos, sin intermitentes y con las puertas abiertas, sobretodo unas furgonetas blancas que era de lo que más había, y que todo el mundo iba con las puertas de atrás abiertas, ¿…? Desde luego sería el último sitio donde me atrevería a alquilar un coche



Luego de vuelta al hotel, y aquí se acababa el viaje organizado, ya no teníamos más excursiones contratadas y los días que nos quedaban los íbamos a pasar a nuestro rollo, y lo primero que hicimos después de tanta paliza fue pegarnos una buena siesta.

Por la noche fuimos a cenar a un restaurante cercano muy bonito y donde por pocas libras cenamos muy bien.

Una vez ya con nuestros "representantes" esperándonos en la puerta del hotel, nos llevaron al Mena House, un hotelazo de 5 estrellas inaugurado en 1869, y que por dentro era un auténtico palacio, con una situación inmejorable para unas vistas perfectas de las pirámides.

Recorrimos las calles tan caóticas del cairo durante horas. Por la noche tenían una magia especial, sin dejar de ser caóticas y tremendamente contaminantes por supuesto, esa ciudad no dormía en todo el día, todo el día los coches iban a piñón y de noche el peligro era mayor, sin embargo por suerte no vimos un solo accidente, que la verdad era raro….




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