PUNTA CANA VII

Día 8
Hoy era mi último día, la recogida para el aeropuerto la tenía a las 15:00, así que tenía toda la mañana para aprovechar.
Tras un suculente desayuno me pillé un motoconcho y me fui al Cortecito.
Tras un suculente desayuno me pillé un motoconcho y me fui al Cortecito.
El Cortecito eran cuatro calles contadas donde podías comprar cualquier cosa, y allí que me fui a comprar lo que me faltaba, que si pareos, que si pendientes, que si pulseras..... todo con el debido regateo claro.
Compré también bolitas sueltas para las trenzas porque las mías de tanta piscina y tanta playa se habían quedao chungas, y me salieron muy baratas por cierto, a un tío llamada Isaías, un tío muy simpático y muy recomendable para comprar en su negocio.
Vuelta al hotel en motoconcho y a aprovechar las horas que me quedaban.
Tenía que dejar la habitación a las 12, y no me hacía nada de gracia dejar mi maleta ( rota porque a la ida se habían cargado los candados ) a la salida del hotel mientras yo estaba en la piscina, así que le rogué al de recepción que me dejara la habitación hasta las 14:30 por lo menos, me quería cobrar 20$ por las horas de más, y después de ponerle cara de pena varias veces me la dejó hasta esa hora gratis.
Así que me estuve en la piscina hasta que se me hizo la hora. Y a la hora indicada me vino a buscar la guagua, ahí dejaba mis vacaciones y todo lo vivido, me lo había pasado muy bien pero no había sido un destino de mis favoritos, así que lo dejaba sabiendo que probablemente no volvería nunca más.
Una vez en el caribeño aeropuerto un listo me quería endosar una bolsa de viaje, porque él llevaba sobrequipaje.
El caso es que a la ida también coindí con él en el autobús que nos llevaba a los hoteles y el tío fue presumiendo todo el camino de que él había estado trabajando en la República Dominicana muchos años, que había estado aquí un montón de veces, que él se lo conocía todo muy bien, incluso un chico hizo una pregunta a la que yo le contesté y el tío voceando que yo no tenía ni puta idea, que le hicieran caso a él, etc.
Un chulo de mucho cuidao que a la vuelta también iba voceando que había comprado el mejor café en la mejor tienda y al mejor precio, y que él se conocía esto mejor que nadie, y......bla bla bla.
Bueno pues cuando me vió en el aeropuerto, me vió sola y con una sola maleta y pensó "se la encalomo a esta", me vino de muy buen rollo que como me había ido el viaje y tal, y cuando llegué al mostrador de facturación, él me venía detrás como un perrito, y la chica me preguntó que cuantos bultos él puso su bolsa y dijo "2", me lo quedé mirando perpleja porque no me lo esperaba, y el me ponía cara de "tranqui, no pasa nada" " cómo que no pasa nada!!" yo llevaba mis 20 kilos justos y no estaba dispuesta a pasar bolsas de nadie, así que ahí me vengué de su prepotencia y le dije que si tanto se conocía esto y que si tantas veces había venido a Punta Cana debería saber que son 20 kilos los que puedes facturar y que si te pasas tienes que pagar 10$ por kilo, y que yo no era tan tonta como para responsabilizarme de un equipaje que no era mío, y ni mucho menos pagarlo, espavilao.
Ahí se quedó discutiendo con la chica del mostrador y con sus 800 maletas, y su mujer con cara de tonta de estas típicas tías estiradas, toda mona y con el sombrero de paja y sus gafas de sol, vaya pareja de prepotentes de mierda.
Bueno pues yo ya con mi maleta facturada me dirigí a pasar el control, yo llevaba una botella de agua y un líquido para las picaduras de los bichos porque me habían comido viva, y sabía que me lo quitarían porque allí con los líquidos están igual que aquí. Total que paso la mochila por el scanner, el tío que lo controla no me dice nada, la pillo, tiro para adentro y de pronto me viene un policía y me para y me dice que si le puedo abrir la mochila "mmmm pero no he pasado ya el control? de donde ha salido este?", le abro la mochila y me saca el agua y lo de los bichos y me dice que con eso no puedo subir al avión, le digo que el agua vale pero lo otro por favor me lo deje subir ya que no iba a aguantar 8 horas en el avión con los picores de la muerte, y el tío que no, al final me pregunta el nombre, y luego la edad, luego me dice si le doy mi número de móvil y yo ya con el cachondeo le digo que si le doy mi móvil si me deja pasar lo que llevo, y el tío me dice que puede, total que le di mi número y me dejó pasar lo de los bichos y la botella de agua, menudos corruptos que están hechos!!!!
El aeropuerto por dentro tenía una decoración un tanto especial, y no se a qué eran debidos esos disfraces de tan "curiosos" de Carnaval.
Desde dentro podías ver los aviones que aterrizaban y despegaban en las pistas, lo que hacía la espera más entretenida y llevadera, porque nos quedaban unas horas para embarcar.
Mientras estaba tan tranquilamente leyendo mi libro, me vino el policía corrupto del control para ver si quería dar una vuelta con él, "mmm pues va ser que no " , vaya descarao que estaba hecho, incluso le vino el superior a decirle que si no tenía trabajo, vaya tela.
El vuelo de vuelta fue una maravilla, con mi salida de emergencia reservada, después de cenar me puse a dormir y no me desperté hasta el desayuno, una maravilla de viaje.
En Madrid volví a tener problemas con los cabrones de Air Europa que me decían que mi vuelo no existía y no se qué rollos, y para variar el avión salió tarde.
Y aquí decía adios hasta las próximas vacaciones.
4 comentarios:
Muy bonito tu blog, me gusta. Esas casas y calles me hacen recordar los pueblitos de mi costa Caribe Colombiana. Mi saludo caluroso desde aca.
Ah, se me olvidaba ¿Cuando vienes a Colombia?
Muchas gracias, no sabía que por Colombia el paisaje fuera así.
Saludos desde España!!!
Pues a Colombia la verdad no tengo ningún viaje programado, pero no será por ganas!!!
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