Día 7
Nuestra estancia en Cayo Coco había llegado a su fin, y tocaba coger de nuevo esas avionetas tan majas y volver a La Habana para pasar nuestra última noche.
Nos venían a buscar sobre las 5 de la tarde, así que pasamos todo el día en la playa, aprovechando hasta el máximo aquel paraíso.
Nuestra estancia en Cayo Coco había llegado a su fin, y tocaba coger de nuevo esas avionetas tan majas y volver a La Habana para pasar nuestra última noche.
Nos venían a buscar sobre las 5 de la tarde, así que pasamos todo el día en la playa, aprovechando hasta el máximo aquel paraíso.

Del hotel como casi no he hablado, decir que estaba de puta madre, tanto las instalaciones, como el servicio, un 10 para el Senador.
La entrada era guapísima, y el interior también, todo muy cuidado y muy bonito. Y la comida también muuuuuy buena, la verdad que pasamos una estancia muy agradable.

De nuevo las vistas a los cayos desde el avión eran impresionantes.
Una vez en La Habana fuimos al mismo hotel que habíamos estado, el Florida.
Esa noche quedamos con nuestros amigos del malecón y nos fuimos a reventar las discotecas en nuestra última noche criolla.
23 y L, en el Vedado era la zona de más marcheta en La Habana con el Sherezade y más discotecas, y por allí anduvimos toda la noche.
Y nos tomamos los últimos mojitos en el malecón....
23 y L, en el Vedado era la zona de más marcheta en La Habana con el Sherezade y más discotecas, y por allí anduvimos toda la noche.
Y nos tomamos los últimos mojitos en el malecón....
hola!muy interesante tu blog, posiblemente vaya a Cuba este verano, me podrias decir precios y donde comprar los vuelos la habana-cayo coco?gracias!
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